La Importancia de los Avales y Garantías en tus Préstamos

La Importancia de los Avales y Garantías en tus Préstamos

Al solicitar un préstamo, el respaldo que ofrezca puede marcar la diferencia entre su aprobación o rechazo. En este contexto, los avales y garantías se convierten en aliados clave, aportando seguridad adicional al banco y facilitando el acceso a mejores condiciones financieras. A través de este artículo, exploraremos en detalle su definición, beneficios, riesgos y consejos prácticos para emplearlos de forma responsable.

¿Qué es un aval bancario?

Un aval bancario es una garantía de pago en la que una tercera persona o entidad asume la responsabilidad de saldar la deuda en caso de impago. Este mecanismo reduce el riesgo del prestamista, estimulando la aprobación de préstamos que de otro modo resultarían complejos o inaccesibles.

Frecuente en hipotecas de alto importe, préstamos personales y financiaciones con perfil de riesgo, el aval asegura que, si el deudor principal incumple, el avalista responderá con su patrimonio, minimizando las pérdidas del banco.

Tipos de avales y garantías

Las garantías pueden clasificarse según su naturaleza en personales, reales y financieras. A continuación, se presenta una tabla que resume sus características principales:

Beneficios de contar con una garantía

Incorporar avales o garantías en tu solicitud de préstamo ofrece ventajas competitivas que pueden traducirse en un menor coste financiero y mayor flexibilidad:

  • Intereses más bajos, gracias a la reducción del riesgo de impago para la entidad.
  • Acceso a mayores importes, ideal para proyectos ambiciosos.
  • Plazos de amortización extendidos, adaptados a tus necesidades.
  • Facilidad de aprobación, especialmente con historiales crediticios limitados.

Riesgos y responsabilidades del avalista

Convertirse en avalista implica compromisos destacados. Antes de aceptar, valora las posibles consecuencias:

  • Responsabilidad legal completa: en caso de impago, el avalista debe afrontar la deuda pendiente.
  • Embargo de bienes y patrimonio, si no se cubre la obligación.
  • Impacto en la calificación crediticia, limitando futuras líneas de crédito.
  • Tensiones personales, en especial si el deudor es un familiar o amigo.

Derechos del avalista

El código civil y las entidades bancarias reconocen ciertos derechos al avalista para equilibrar la relación:

  • Ser informado de cualquier impago por parte del deudor principal.
  • Renegociar términos del préstamo (plazos, intereses).
  • Recuperar lo pagado y subrogarse en los derechos del deudor.
  • Exigencia de buena fe y transparencia por parte del banco.

Cuándo solicitar un aval o garantía

Determinar si necesitas un aval depende de diversos factores:

1. Monto elevado de financiación. Para hipotecas y préstamos de gran cuantía, los bancos exigen más respaldo.

2. Historial crediticio limitado o con incidencias, donde la confianza del prestamista debe reforzarse.

3. Tipo de actividad: pymes y autónomos suelen recurrir a SGR (Sociedades de Garantía Recíproca) al carecer de bienes suficientes.

Requisitos y proceso de solicitud

El avalista debe presentar:

- Documentación de ingresos y patrimonio.

- Certificado de inexistencia de deudas.

- Tasación profesional de bienes (para garantías reales).

La entidad evaluará la solvencia mediante informes crediticios y, una vez aceptada, firmarán el contrato donde se estipulan monto, plazo y condiciones.

Casos prácticos

Imaginemos a Laura y su familia. Para adquirir su vivienda, el banco pidió un aval hipotecario adicional. Su padre, con un sólido historial crediticio, actuó como avalista. Gracias a ello, Laura consiguió un interés muy competitivo y plazos cómodos. Años después, su padre pudo cancelar el aval sin contratiempos al reducirse el saldo pendiente.

En el ámbito empresarial, una pyme de tecnología utilizó el aval de una SGR para expandir su producción. Esto le permitió financiar maquinaria avanzada y duplicar su facturación en dos años, sin comprometer bienes propios.

Conclusión

Los avales y garantías son herramientas poderosas para alcanzar proyectos de vida y negocio. Sin embargo, conllevan responsabilidades importantes que deben evaluarse con rigor. Ante la duda, asesórate con un experto y analiza todas las variables.

Al equilibrar riesgos y beneficios, podrás transformar tu perfil crediticio y emprender con mayor seguridad y confianza.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

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